MUCC – Freesia

reseña - 07.11.2010 04:00

MUCC continua expandiendo su mundo con el inusual single de Freesia.

En noviembre de 2009, MUCC lanzó otro single y esta reseña es, a grandes rasgos, de la edición limitada que, en lugar de dos canciones, tiene tres. Quizá no sorprenda que la pista B-side sea la canción preferida del lanzamiento, pues se ajusta a la música agresiva que se espera del grupo.

La primera canción de Freesia, empieza con un ritmo digital bastante interesante, violines y la voz digitalizada de Tatsuro, antes de que la temperamental guitarra de Miya entre en acción. El sonido brillante de las guitarras y violines a lo largo de los versos combinado con la voces digitales, le dan a la canción una calidad trascendental. El estribillo es casi místico, da la sensación de estar flotando entre nubes, y Miya contribuye con un solo de guitarra impresionante que envuelve el final de la canción en una espiral; desde luego este guitarrista nunca defrauda. Como es habitual, Tatsuro lo da todo con sus voces desgarradoras y perfectamente imperfectas. La canción es lenta, poderosa y emotiva, pero puede que a los amantes del hard rock les deje con las ganas de algo más bestia.

Shuushifu marca la diferencia con respecto a Freesia: un rock oscuro y un ritmo muy rápido. Guiados por el ritmo implacable de SATOchi, el peso de la canción también recae sobre la voz de Tatsuro, que en algunas partes grita. Con un estribillo pegadizo, una parte central más fuerte y unas letras oscuras y apremiantes, los fans de la música más agresiva de MUCC seguro que disfrutan de esta canción, que se las apaña para combinar sus orígenes llenos de angustia con sus últimas influencias del pop electrónico.

Para los fans de la música digital la segunda canción de la edición regular, Rakuen, será más que bienvenida. Con un ritmo tipo disco, y un sonido sordo de fondo que consigue YUKKE con el bajo, la pista suena un tanto inusual en MUCC, en especial por el rap de Tatsuro. Sin embargo, el estribillo tan agradable y la base rítmica de un club de dance sí que recuerdan a lo que ha sido la música del grupo últimamente; es más que las líneas de Fuzz o Oz, y será, sin duda, una canción perfecta para el directo.

Volviendo a la edición limitada, la última canción es una instrumental, Freesia -Rhodesian Ridgeback ver.-. Para los que estén familiarizados con otras versiones acústicas y de piano de las canciones del grupo, no será ninguna sorpresa que esta canción desvele la belleza clásica de la banda. Aunque es poco frecuente que no haya voces en la canción a piano, el tema es conmovedor, adorable y, de alguna manera, transmite más del espíritu oscuro y melancólico que tanto caracterizó al grupo en sus comienzos. En especial, hacía mitad de canción, la melodía destaca aún más.

Por último, Freesia ofrece una bonita mezcla de la música y el talento de la banda, que combina la música rock-pop pegadiza habitual, con una canción principal sofisticada y mítica, rematada con una interpretación al piano conmovedora. Este single seguro que gusta a gente diferente y a niveles diferentes. Teniendo en cuenta, también, el sonido digital como de club patente en la edición regular, una vez más no podemos más que sorprendernos por la gran diversidad de estilos de este grupo siempre imaginativo y su continua evolución tras doce años de carrera.
artículos relacionados
artistas relacionados
comentarios
blog comments powered by Disqus
anuncios