URBANGARDE - Shoujo Fiction

reseña - 03.05.2018 23:09

Una celebración deliciosamente traumática del décimo aniversario de URBANGARDE.

Diez años de trauma absoluto (horripilante en cualquier sentido), pero cuando se trata de la banda que distorsiona el género, URBANGARDE, estas palabras son la mejor descripción. Durante una década, URBANGARDE ha usado su música excéntrica para diagnosticar muchos de los problemas sociales de Japón, y con gran éxito. La banda tiene unos de los más fervientes fans de Japón, y sus miembros han profundizado en una variedad de actividades en solitario, desde álbumes hasta tener un espacio regular en programas infantiles. El nuevo álbum de URBANGARDE, Shoujo Fiction, es una frenética celebración a todos estos logros, deleitándose muy alegre con un estilo similar al láser que los hizo famosos.

Una siniestra introducción de tecno abre paso a la primera canción de pop, Atashi Fiction. Yoko hace la mayor parte vocal, pero Tenma aparece varias veces a dueto destacando sobre los sintetizadores retro y la melodía bastante melancólica. El solo de piano de Kei es destacable y genera una expresión enérgica en la atmósfera deprimente de la canción. En seguida viene el single Akumade Akuma, que trae consigo una sorprendente vitalidad oscura. Tenma muestra su especialidad durante la sección del rap, y la ya conocida composición de pop ayuda a resaltar una pista instrumental corrompida por los demonios.

De su mini álbum anterior viene la tercera canción, Femme Fata Fantasy. El sintetizador florido característico de la banda entra en juego y aumenta el tono robótico del resto de la canción. Es entonces cuando Tokyo Kid entra a la escena con la ayuda de la guitarra de Shin, y conduce a los oyentes a un paseo desbalanceado y maniático a través del Tokio moderno. La quinta canción, Video no Youni, trae al frente el ambiente retro de la banda. A pesar del estilo influenciado por los años 70, los sintetizadores y efectos vocales bastante modernos crean un trabajo anacrónico que nos hace sentir como en casa en la discografía, a menudo retro, de URBANGARDE.

Tenma y Yoko son aficionados a jugar con las palabras, y en ninguna otra pista del álbum es más evidente que en la siguiente canción: Otona byou. Aunque el sonido es más llevadero y tiene una mayor influencia de jazz que el resto del álbum, una ingeniosa combinación de rimas e interesantes y adornadas metáforas mantienen las cosas interesantes a pesar del ritmo lento. Sin embargo, Internet Sou vuelve a levantar el humor con su sonido increíblemente vivo que no se sentiría fuera de lugar ni en un programa infantil. El trabajo vocal incluso incluye la ayuda de niños, llevando la canción de un contraste inocente a una canción bastante sombría con un mensaje sobre la excesiva dependencia de la sociedad en la comunicación por Internet.

La gran sorpresa del álbum es, sin duda, la octava canción, Tetsukuzu Tetsuo. URBANGARDE no es un novato a la hora de jugar con los géneros musicales, y ésta pista es heavy metal puro. Tetsukuzu Tetsuo se convirtió en una de las canciones más agresivas de URBANGARDE, lograron hacer un vertedero de sonidos industriales y toques ligeros que se reflejan en la letra. Esta también es la oportunidad de Tenma de brillar mientras canta, grita e incluso ruge sobre todo el estruendo eléctrico. Kiss ni Tsuite llega poco después para someter a la bestia. Una lenta balada conducida por el piano, es la canción que nos remonta a la época de los gigantes del J-Pop de los años 80, como Shizuka Kudo con su estilo emocional.

Los trabajos vocales son una vez más un dueto entre Temma y Yoko en la décima canción, Shoujo ni Shiyagare, otra canción con un sintetizador pesado. Como muchas de las canciones de Shoujo Fiction, hay una clara influencia de 8-bit en la parte instrumental que mantienen la nostalgia fluyendo, aún a pesar de las duras críticas sobre la juventud de las niñas japonesas en su letra. El cierre del álbum es con Daihakai Koukyougaku, “Sinfonía de la Gran Destrucción”. El sonido pop que conduce al escucha contrasta fuerte con el título malévolo, pero Shin y Kei le dan a la parte instrumental el peso necesario para ganarse la canción, al igual que en la primera pista; sin embargo, esto es URBANGARDE en su máxima expresión: vivaz y desolado en igual medida.

URBANGARDE ha hecho una sabia decisión al celebrar su décimo aniversario con Shoujo Fiction. Dando un paso atrás de la sombría oscuridad del mundo en llamas de su álbum, Showa 90 nen, la banda ha optado por centrarse en un sonido más estable. De este modo, Shoujo Fiction se ha convertido en un verdadero compendio de todos sus logros. Retrocediendo musicalmente más que la temática, ayudará a involucrar a los oyentes, tanto nuevos como experimentados, y marca un fuerte precedente para el futuro. A pesar de que URBANGARDE es una banda muy popular que trabaja en los extremos del pop-rock, la mentalidad punk rock del grupo siempre atraviesa como una hoja de afeitar en una muñeca. Si Shoujo Fiction fuera un indicador, entonces diríamos que la cuchilla sigue siendo, hasta el día de hoy, tan afilada como hace una década.

Mira el vídeo de Atashi Fiction a continuación:



Enlaces
Página oficial: http://urbangarde.net/
iTunes: https://itunes.apple.com/us/artist/urbangarde/263314261
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